domingo, 30 de junio de 2013

Capítulo 44

"Narra Carlos"
Ainhoa no sospechaba nada de la sorpresa que le tenía preparada, pero en realidad la sorpresa no era solo para ella... Estábamos todos en la playa, excepto Chari. Todos nos acordábamos mucho de ella y sobre todo en momentos como ese... Bueno, cuando todos nos sentamos, vino mi sorpresa:
-¡Hey, chicos!
Todos se volvieron y... ¡¡¡ERAN TODOS NUESTROS PADRES!!!
Todos abrazamos a cada uno de nuestros padres, pero los padres de Ainhoa no estaba, o al menos eso era lo que ella creía:
-Ainhoa, ¿qué te pasa?-le preguntaron todos.
-Pues nada que estáis aquí todos con vuestros padres y los míos por desgracia no están aquí...-dijo ella con lágrimas en los ojos.
-¿Estás tan segura, mi vida?-le dije.
De pronto su madre le tapó los ojos por detrás:
-Hola, cariño.
-¡Mami, Juan! ¡Estáis aquí, habéis venido!-dijo ella súper feliz.
-Claro, no podíamos faltar en este día tan especial.
-¿¡Cómo!?-preguntó ella extrañada.
Se quedaron todos mirando con una sonrisa me puse delante de ella me arrodillé y:
-Ainhoa, sé que llevamos solo una semana, pero la verdad es que no quiero perderte, quiero tenerte para siempre, por eso es un día tan especial para mi, y para todos.-le dije.
-Carlos, ¿por qué me dices esto?-preguntó ella súper extrañada.
Entonces yo saqué un precioso anillo de plata con una circonita de su color favorito, violeta:
-Ainhoa, hoy, aquí, delante de todos, quiero pedirte una cosa... ¿Quieres casarte conmigo?
-¡¡¡¡¡SÍIIIIIIIIII!!!!! ¡¡DIOS, SI QUIERO!!-dijo ella tirándose a mi cuello.
-¿Entonces, estamos comprometidos y hay boda!-le pregunté.
-¡¡Por supuesto que sí!! ¡¡TE AMOOO!!-me respondió ella.
Todos nos dieron un gran aplauso, desde ese día Ainhoa y yo quedaríamos unidos para siempre...



"Narra Ainhoa"
Dios no me lo podía creer, ¡¡Carlos me había pedido matrimonio!! Sin duda era el día más feliz de toda mi vida. Todos estábamos súper contentos, excepto Álvaro y Sheila, que estaban tristes porque Chari no podía estar con nosotros en un momento tan importante y tan emotivo. Ese día hicimos una fiesta enorme, y como no, nos quedamos todos a dormir en la playa, ya que los padres de Carlos tenían una mansión.

Cada uno nos fuimos a nuestra habitación, esa noche ya sabíamos que no íbamos a dormir... Carlos entró después que yo en la habitación, y cerró la puerta con pestillo...:
-Vamos a celebrarlo, ¿no?-me dijo con cara de pillo.
-¿Lo dudabas, mi vida?-le respondí yo mordiéndome el labio.
Nos acostamos en la cama y...






CONTINUARÁ...

No hay comentarios:

Publicar un comentario